Se encendio un cigarro mientras miraba el folio en blanco.
Bueno grisaceo…los reciclados ya se sabe. ¿Seria este el famoso sindrome del escritor?
Un punto entre el infinito y la pared llamo poderosamente su atencion.
Nunca fue un gran escritor, ya se lo habian dicho… Pero aquello era cuestion de orgullo.
Podria escribir sobre esa anecdota que le sucedio con el panadero. O quiza una historia de vampiros.
No eso, no. Mercado saturado. Quiza sobre piratas. O sobre algun antepasado; aunque bien visto…eran pastores….
El cigarro le quemo los dedos. Lo solto espantado, repartiendo la cenica por toda la mesa. Era muy tarde. O quiza muy temprano. Manana lo volveria a intentar
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