Grosellas y Lilas

El crujur de las sabanas le hizo darse cuenta del frio que hacía fuera de ese mircocosmos que habían creado la noche anterior.
Olía a grosellas y lilas.
Se giró y vió su pelo cobrizo enmarañado. Era ella, sin duda. Su princesa.
Cuantas noches había soñado con aquello, cuanta inseguridad.
Pero ya pasó.
Cuando sus labios se unieron supo que ya todo daría igual. Serían felizes juntas.
Se volvió, abrazandola, dejando que sus melenas despeinadas se mezclaran, aspirando el olor que brotaba de su cuello.

Si, grosellas y lilas….

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.