Después de comprobar que la entrada anterior el video no corresponde, creo que he encontrado el autentico
(esta vez le he mirado más atentamente)
Después de comprobar que la entrada anterior el video no corresponde, creo que he encontrado el autentico
(esta vez le he mirado más atentamente)
Un día soñando en un sueño soñé, que estaba soñando contigo,
soñar con hacerte el amor y soñé que no estaba dormío,
sueño que sueño, piel con piel, calor con calor… cuerpo con cuerpo
y aquel color de tu pelo y tu piel a la vez, aún despierto y recuerdo.
Ojalá no te hubiera conocido nunca
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz.
Aquel día en aquel sueño soñando soñé, que estaba soñando contigo,
bajo un cielo de estrellas mil, hay que ver, precioso, precioso.
Y en aquel mar que no nos pudimos bañar, por ser tan caprichosos.
ojalá no te hubiera conocio nunca
Pa no amarte.
Si algún día yo vuelvo a soñar intentaré, seguir con lo mismo
y diez minutos antes de dormir yo estaré…
siempre que quiera contigo,
siempre que tú quieras.
Ojalá no te hubiera conocio nunca
Para no amarte siempre, para no verte sin verte,
para borrar tu recuerdo
del que siempre me acuerdo y nunca me deja en paz
…ya no quiero mal de amores
Un día me fui de viaje.
En un pequeño pueblo de montaña, encontré un mercadillo.
Allí sólo funcionaba el trueque.
Un señor viejo, arrugado y enclenque gritaba en un rincón mientras la gente pasaba a su lado sin hacerle caso.
Me aproxime para ver que es lo que vendía
-Vendo sueños!!Maravillosos sueños, quien quiere uno? Tu quieres uno, extranjero? Sólo te pido ese jersey de lana que llevas.
Se lo di, total yo tenia más jerséis en mi petate. Él me entregó un papelito y me dijo que lo leyera antes de dormir.
Me olvide del papel y del señor hasta la hora de ir a dormir…
Lo leí, releí y volví a leer. Pero nada pasó. Nada de sueños escritos en un papel que se pasan a mi mente.
MORALEJA: Los sueños no se pueden comprar.
Un dia me fui de viaje.
En un pequeño pueblo de montaña, encontré un mercadillo.
Allí sólo funcionaba el trueque.
Un señor viejo, arrugado y enclenque gritaba en un rincón mientras la gente pasaba a su lado sin hacerle caso.
Me aproxime para ver que es lo que vendía
-Vendo sueños!!Maravillosos sueños, quien quiere uno? Tu quieres uno, extranjero? Sólo te pido ese jersey de lana que llevas.
Se lo di, total yo tenia más jerséis en mi petate. Él me entregó un papelito y me dijo que lo leyera antes de dormir.
Cuando llegó la hora, abrí ansioso el papelito doblado cientos de veces. Y ponía:
Buenas noches
MORALEJA: Soñar es gratis, gilipollas.
Un dia me fui de viaje.
En un pequeño pueblo de montaña, encontré un mercadillo.
Allí sólo funcionaba el trueque.
Un señor viejo, arrugado y enclenque gritaba en un rincón mientras la gente pasaba a su lado sin hacerle caso.
Me aproxime para ver que es lo que vendía
-Vendo sueños!!Maravillosos sueños, quien quiere uno? Tu quieres uno, extranjero? Sólo te pido ese jersey de lana que llevas.
Se lo di, total yo tenia más jerséis en mi petate. Él me entregó un papelito y me dijo que lo leyera antes de dormir.
Decidí seguir andando un rato más ese día. Inexplicablemente, comenzó hacer frío.
Abrí mi petate en busca de abrigo cuando me percate de que no era el mío, sino el de una señora con la que coincidí en el pueblo.
Nada de abrigo. Absolutamente nada.
Abrí el papel, pensando que quizá hubiera merecido la pena.
Y estaba en blanco
MORALEJA: gilipollas